Apoyo Escolar

Instancia de apoyo individual y grupal a cargo de los diferentes profesionales que integran el equipo, quienes acompañan en forma sistemática y regular al estudiante,  en torno a sus dificultades específicas, referidas al ámbito escolar, focalizándose en las demandas inmediatas orientadas al cumplimiento de los deberes escolares. Para ello se dispone del diagnóstico psicopedagógico, que da cuenta de las potencialidades y debilidades del estudiante, permitiendo encausar de  manera óptima la intervención y la ejecución coherente de los planes individuales definidos, buscando como finalidad la nivelación de las las áreas instrumentales de cálculo y lectoescritura.

 

Dentro de las principales  funciones, corresponderá el desarrollo de hábitos de estudios, acercamiento a un proyecto de vida, valoración y adherencia al entorno escolar, desarrollo de habilidades sociales, autoestima, reforzamiento y apoyo en obligaciones y deberes escolares y todos aquellos requerimientos que se vinculen con la mantención en el sistema educativo formal.

 

 

Dentro de la metodología grupal, se considerará recomendable la participación de 5 estudiantes por grupo, los que serán organizados considerando la edad etarea y el grado académico en que se encuentran, permitiendo alinear estrategias y modalidades pedagógicas de acuerdo a las necesidades del grupo.

El espacio académico será liderado por profesora y psicopedagogo, quienes tendrán bajo su responsabilidad implementar las estrategias, herramientas y funciones de formación pedagógica, que permitan mejorar las competencias y habilidades académicas, apoyándose fuertemente de la evaluación realizada a cada estudiante, respondiendo de esta forma, a las particularidades de cada uno, lo que permitirá guiar  de manera precisa la intervención, utilizando metodologías flexibles y en lo posible lúdicas, seleccionando y/o elaborando material didáctico atingente, que posibiliten una positiva adherencia al aprendizaje.

En forma regular y permanente se ha dispuesto el desarrollo de evaluaciones formativas, utilizando instrumentos que propicien la instalación de recursos cognitivos tales como: interrogaciones didácticas, mapas conceptuales, síntesis reflexivas, etc, contrastando los avances con los resultados esperados.

El monitoreo en terreno será parte fundamental de la estrategia, a objeto de requerir información respecto a los avances de las situaciones como al apoyo y colaboración específica y directa en aula, permitiendo de esta forma, corregir y reperfilar oportunamente las debilidades detectadas así como  potenciar las fortalezas pesquisadas en cumplimiento del plan individual de cada estudiante.

Los profesionales aludidos, serán responsables del espacio y gestión académica y del diagnóstico inicial, debiendo entregar las orientaciones pedagógicas y didácticas pertinentes para la población beneficiaria hacia todo el equipo participante de la iniciativa.